Fiel, iconoclasta, amiga, escritora, gerente, tía, hija, hermana, amante… mujer… Estas palabras que me nombran porque decido que lo hagan.
domingo, 22 de marzo de 2015
DE FIRMAS Y BOMBAS
domingo, 1 de marzo de 2015
LA PALABRA CON "T"
lunes, 16 de febrero de 2015
EN LA OSCURIDAD
domingo, 1 de febrero de 2015
2.015: ANTES DEL ARMAGEDON (Parte II)
domingo, 18 de enero de 2015
2.014: ANTES DEL ARMAGEDÓN (Parte I)
domingo, 7 de diciembre de 2014
LA HABANA EN CARACAS
martes, 21 de octubre de 2014
¿CUÁL COLAPSO?
domingo, 12 de octubre de 2014
... Y AHORA, UNA DE VAQUEROS
martes, 7 de octubre de 2014
CONSPIRACION SYFY
domingo, 28 de septiembre de 2014
Plan de Machete
domingo, 18 de mayo de 2014
DOS SANTOS, UNA PRUEBA
ELIBETH EDUARDO
Hay semanas difíciles. Ya estaba lista para comenzar a escribir bajo el título de "Plan de Machete" - reservado para la próxima semana – cuando el artículo de un amigo me hizo pensar que era prudente retomar una consigna que las circunstancias del país no me ha permitido promover lo
suficiente: "escuche a un chavista y piense como él"… basado en el consejo de Mandela de que "hay que conocer al adversario, estudiarlo para poder vencerlo"… especialmente porque mi amigo sugería considerar la (trampa) de la Constituyente (si… otra vez con eso) porque, según algunas encuestas, un 30% del chavismo estaría de acuerdo con su convocatoria.
No me sorprende. Lo que no entendí es por qué alguien se alegra de eso.
Si tenemos en cuenta que el llamado "chavismo duro", radical,
seguidor de Voldemort y del plan de la patria se mueve, también, entre el 30 y el 33%, podemos pensar que son los mismos tipos. Y ese chavismo es el que quiere que ya no haya ni gobernadores ni alcaldes de la oposición y que nos hace alegrarnos de que Caracas no tenga estadio... ni paredón.
Paradojas aparte, a menos que esas encuestas me juren por este puñado de cruces de que ese 30% chavista que podría apoyar la Constituyente es justo la que piensa de Maduro que "ese tipo es un guevón" y de Cabello que es un grandísimo hijo de p…, ante esa posibilidad, ciertamente, yo sigo pasando. Gracias. Pero no, gracias.
Quizás la mía sea extrema cautela pero no me parece que esa bandera sirva para el fin mayor de ponernos a todos en el mismo lado (ni siquiera dentro de la oposición) pero, sin duda, puede ser útil para radicalizar la polarización que tradicionalmente, ha favorecido al gobierno.
Así que, mientras no sepa que tipo de chavista se plegaria a esa iniciativa, prefiero aplicar aquello de "frente a la duda, abstenerse".
Por si acaso.
EL PRÓXIMO DOMIGO. Pero, mientras todas estas cosas se revolvían ferozmente en mi cabeza sin dejarme dormir, recordé algo que medio país también debe haber olvidado: el domingo que viene hay elecciones. Dos. Y son importantes.
Claro, para los teóricos de la salida o - del mismo director - "Constituyente Now", unas simples elecciones municipales son fútiles frente a la necesidad imperiosa de que reconciliemos al país, de una vez por todas, por siempre y para siempre a través de una asamblea constituyente.
Veamos: ¿por dónde comienzo a argumentar que semejante pendejada no es cierta? ¿Por las desgracias de los amables margariteños que descubrieron que autoridades chavistas, colectivos y mortajas del cielo juntitas bajan? Tarde se dieron cuenta de que, como dicen uno grafittis que comienzan a recorrer la isla: "el hampa Mata, Figueroa".
¿O quizás debamos hablar del Táchira donde se cansaron de que a César Pérez Vivas le negaran hasta la solución salina para los hospitales y ahora tienen que lidiar con la misma falta de recursos más los delirios "magnicidas" de Vielma Mora?
Ni hablar de los zulianos que ya saben que no es preferible un gobernador chavista... ni que sea Arias Cárdenas cuya gestión actual no tiene nada que ver con la anterior, en los días de la república civil y democrática.
Les va mal a las localidades opositoras cuando, por berrinches abstencionistas, pasan a manos oficialistas. Eso es algo que está plenamente demostrado.
Pero, la mejor razón para promover una participación masiva en las elecciones de San Cristóbal y San Diego es la que está de moda: la resistencia civil que mantiene a miles de jóvenes en las calles.
DESOBEDIENCIA. Siempre he creído que la sabiduría popular venezolana es de las más lúcidas, aunque tengamos la mala costumbre de no ponerla en práctica. En particular, siempre me ha gustado ese dicho de chóferes (sin alusiones presidenciales) de que "el carro se conoce en la subida y al chófer en la bajada".
El gobierno - ¿de transición? - entró sorpresivamente en una bajada a partir de febrero, cuando aún celebraba su debatible triunfo en las elecciones municipales.
Desde entonces se ha superado así mismo en su capacidad represiva, excediendo las atribuciones del ejecutivo y dejando en evidencia que estamos en una tiranía pues los dictámenes del TSJ se caracterizan por su arbitrariedad, ilegitimidad e inconstitucionalidad.
En un régimen republicano de verdad, serían nulos en Sala Plena pero, por ahora, esa no es una opción.
Sin embargo, no están del todo locos y no dudo que buena parte de las "patadas de la mesa" de los últimos días sean para exaltar al ala suicida de la oposición que siempre, al sentirse frustrada, se decanta por la abstención.
Sería un fracaso rotundo de las fuerzas democráticas, ya sean las de los partidos políticos como los de la autodenominada "sociedad civil" (que olvida que los partidos TAMBIÉN forman parte de ella) que el gobierno pudiera decir el lunes que la baja participación de votantes en San Cristóbal y San Diego son la muestra de que los venezolanos patriotas de esos municipios rechazan la actitud golpista, fascista, terrorista de esos señores que, por error, eligieron en diciembre y que, con su abstención, le dieron la razón y las gracias al TSJ por destituirlos.
Por los clavos de Cristo...
Es por eso que hay que ser - para variar - serios y responsables en promover el triunfo opositor con una masiva participación en estas elecciones. Y eso sin importar la que creamos o dejemos de creer del CNE.
Si los chamos siguen en la calle a sabiendas de que los van a reprimir, la abstención ya no puede ser un argumento frente al abuso del poder electoral.
Es hora de ser coherentes dentro de la oposición, incluso la radical... aunque sea sólo para variar.
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domingo, 6 de abril de 2014
Efecto MARIPOSA, Efecto LUCIFER (2/2)
Lo primero que diré es que no he leído el libro "El efecto Lucifer: del por que de la Maldad" o "Lucifer Effect: Understanding How Good People Turn Evil" que me parece mucho mejor nombre. También diré que me gustaría tenerlo en papel y no sólo la versión digital que ahora poseo y que no me ha permitido leerla en el Metro o en la cama.
Afortunadamente, este no es un artículo académico y el llamado Efecto Lucifer no sólo está registrado desde que ocurrió el ya famoso experimento de la prisión de la Universidad de Stanford sino que, además, está lejos de haber sido "inventado" por Phillip Zimbardo (http://www.lucifereffect.com).
Por desgracia para la humanidad, los juicios de Nüremberg, la inquisición, la conquista de América (ambas), la Revolución Francesa y hasta el decreto de Guerra a Muerte nos refieren este "fenómeno" de la conducta humana que, para el creador del experimento y autor del libro es "situacional", con motivaciones "grupales" y refuerzos "sistémicos".
Por fortuna, repito, esto no es un escrito académico. No tengo que confrontar la aproximación de Zimbardo. Tampoco contrastarla con otras posibilidades o teorías. Ni siquiera tengo que estar de acuerdo. Sólo tengo que decir que, nunca como hoy en Venezuela es una mala noticia saber que las personas buenas pueden hacer cosas terribles. Inauditas. Aberrantes. Aterradoras.
Y es que, sin duda, es mucho más fácil creer que esas cosas pasan por simple maldad.
¿Y SABÍAN QUÉ NO ERAN DELINCUENTES? En realidad, la angustia me llevó a buscar información sobre indefensión aprendida. Esas palabras en Google me devolvieron, directamente, referencias sobre este libro. Hay muchas. La primera que leí me resultó una epifanía que respondía y redirigía mi ansiedad y mi necesidad de explicaciones.
En la mañana, al referirle a mi cuñada me preguntó justo lo que indica éste intertítulo y, además, le costó entender por qué le decía que saber que todos allí estaban como voluntarios era irrelevante.
Pero su sorpresa cuando se lo dije, en cambio, era significativa. Esa pregunta, en apariencia lógica y de rigor, dejaba ver uno de los aspectos más perturbadores del "experimento": señalamos con horror a los abusivos y olvidamos a los que permitieron que ocurrieran las cosas, por un lado, y los que los JUSTIFICARON por el otro. Quizás no lo aplaudieron, pero seguro lo racionalizaron.
Visto así, lo más grave de esa pregunta es que, al parecer, siempre habrá algún grupo al que no sea "tan malo" someter a tratos crueles e inhumanos. Esclavos, mujeres, indios, negros, budistas, herejes. Delincuentes. Enemigos. Opositores fascistas... Colectivos.
Y, en este punto, el infierno en la tierra que llamamos "genocidio" se hace natural y - casi- lógico.
Por los clavos de Cristo...
CONDUCTISMO AVANZADO. No obstante, para mi el mayor horror del Experimento de la prisión de Stanford no está en los agresores y sus cómplices "inocentes", como el personaje conmovedor, maravilloso y perturbadoramente indiferente que le dio el Oscar a Kate Winslet en The Reader.
No. Quienes más me duelen son los oprimidos quienes, gracias al azar, se hermanan con los perritos de Pavlov y los que creen que saldrán de abajo gracias a la lotería y otros juegos que dependen de la diosa Fortuna.
Y es que entre los presos (los oprimidos) aparecen los delatores, colaboracionistas, lame botas o "sapos", detestados con todos sus nombres y variantes por todas las culturas. Pero ellos, tampoco, son los malos del cuento.
Ellos creen, debido al azar y la arbitrariedad de la asignación de premios y castigos, que se pueden salvar del horror. Salir beneficiados. No perciben que todo el "sistema" está desarrollado para que crean eso. No importa lo que hagan o dejen de hacer, siempre estarán jodidos.
El "experimento" nos muestra la fase superior de la indefensión aprendida que desarrollaron los perritos de Pavlov. ¿Los recuerdan? Al no saber qué tenían que hacer para evitar los castigos, se quedaban parados recibiendo los corrientazos. Resignados. Indefensos. Cansados de tratar de hacer lo mejor para ellos, fuera lo que fuera.
Aprendieron estos canes la gran consigna de los totalitarismos que, magistralmente, recrea Gene Roddenberry en la voz de los Borg de Viaje a las Estrellas: "la resistencia es fútil" (http://t.co/I6qj1iEZ).
En esa fase superior, los oprimidos se convencen de que es preferible tratar de ganar misericordia, paz, una casa o una tarjeta de abastecimiento con descuento al ponerse del lado del opresor. Para evitar el dolor, se aferran a la superstición. Se colocan, también, entre los que justifican el abuso. Si no te metes en vaina y los dejas hacerle a "los otros" esas "cosas", vas bien...
Ese, para mi, es el aspecto más aterrador del "experimento" de Zimbardo porque estoy segura que es una lección que el G2 aprendió de los soviéticos. La mayoría de nosotros suele olvidar que los perritos de Pavlov también eran rusos y sus hallazgos alimentaron a sus cuerpos de "inteligencia".
Pero Zimbardo nos recuerda que resistir al "sistema", la "situación" y los "grupos" es posible. Si no lo fuera, el efecto Lucifer hubiese logrado nuestra extinción hace milenios. No hubiese santos ni héroes.
Ni hombres como Mandela, que lograron ser mejores de lo que parece posible, aunque su mérito, en realidad es ser humanos. MUY humanos: empáticos y capaces de entender, de respetar (más que tolerar) el dolor y miedo de esos "otros" a los que deberían odiar.
Como bien dijo García Marquez en su discurso al recibir el Nobel: "nuestra respuesta a la muerte ha sido siempre la vida" ( http://bit.ly/1lCrdDc ). Así lo hizo Alemania. También Sudáfrica. Las otras "salidas", en realidad, son fosas comunes.
Sí, rechazar el totalitarismo, el miedo, el odio, la derrota, la maldad y la locura es agotador. Pero, también, un imperativo categórico. Resistir hasta vencer. No queda otra.
Y es en este punto en el que me da fuerzas para seguir recordar una luminosa frase del filósofo que los nazis usaron como excusa para su delirio asesino. Decía Nietzsche que "hace falta llevar caos por dentro para dar a luz una estrella danzante".
Del caos - no del orden - nacen las estrellas...
NOTA: Las fotos son del ojo virtuoso de Alfredo Sainz Blanco en algunas de las batallas en Chacao
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lunes, 17 de marzo de 2014
Efecto MARIPOSA, Efecto LUCIFER (1/2)
ELIBETH EDUARDO
Para muchos, la idea de que en Venezuela estamos desde el 12 de febrero, día de la Juventud, en presencia de un potente, paulatino, seguro y total derrumbe de nuestro mundo tal como lo conocimos en estos últimos 15 años es tan innegable que casi nos recuerda las imágenes catastróficas que nos muestra Christopher Nolan en la película El Origen. Como si la pesadilla comenzara a colapsar porque, creemos, muchos de los soñadores están comenzando a despertar.
Incluso, al escuchar conversaciones entre partidarios moderados o radicales del gobierno se percibe la angustia de sentir que, aunque sean "cuatro riquillos molestando", pareciera que la única forma de evitar que sigan saliendo como cucarachas es "matarlos a todos"... Expresión que, por cierto, es la que usan los opositores moderados o radicales cuando piensan tanto en los colectivos motorizados como en los GNB y PNB que reprimen las protestas y, por supuesto, por los G2 "infiltrados" en nuestras instituciones y fuerzas de orden público.
No hay ni que mencionar que esta infeliz coincidencia nos coloca a muchos al lado de Maritza Izaguirre, quien se preguntaba recién en el programa de César Miguel Rondón (@cmrondon) cómo era que la democracia habia perdido al país.
Me gusta pensar que para la mayoría de nosotros la pregunta de hoy no es cómo o por qué perdimos al país sino cómo paramos la matanza y lo recuperamos...
LA LENGUA DE LAS MARIPOSAS. Es curioso, sin embargo, que la mayoría no sepa o haya olvidado completamente la chispa que incendió la pradera justo en los estados que se ha convertido en el estandarte de la resistencia en las calles de Venezuela. Y es que en esos dos estados el comienzo de esta tragedia fue casi 10 dias antes en un suceso fortuito que nos recuerda lo que se dice del Efecto Mariposa: el revoloteo de las alas de este insecto en Caracas ocasionara el extravío de un avión en Malasia... O un terremoto en Chile más temprano que tarde.
Así, aunque pocos lo sepan y recuerden, este muy largo mes comenzó cuando el martes 4 de febrero hubo una protesta en ULA Táchira porque el día antes hubo un intento de violación en el Jardín Botánico de esta institución. Esa protesta en contra de la inseguridad fue reprimida con extrema crudeza, causando destrozos en las ventana de la Facultad de Farmacia.
En vista de la represión, al día siguiente había fuertes protestas en Mérida que, además de reclamar la inseguridad, pedían un viraje en la polItica del gobierno que se resumía en: "NO + muertes, robos, represión, colas para comida".
Sí, la agenda que después se impuso en el país inició en Mérida para, luego, cederle el paso al reclamo para la liberación de los detenidos en San Cristóbal que fueron enviados a la cárcel de Coro.
Hay más: el país también olvidó las infames declaraciones del gobernador Vielma Mora cuando trataba de "quedar bien" con el intento de violación y "justificaba" el envió de cuatro pendejos a Falcón por atacar "a su familia" en un edificio donde no vive nadie aunque se llame Residencia del Gobernador.
“Estamos buscando a la estudiante y queremos que vaya al médico forense y ponga la denuncia ante la Fiscalía. Estamos esperando que salga la dama. Hay algo complicado allí: en Venezuela la autonomía universitaria es como tocarle la cara al Niño Jesús y allí (el Jardín Botánico) nadie puede entrar. Y ahora viene mi pregunta: ¿a quién están protegiendo? ¿Será que conocen a los violadores de la muchacha... si es que hay un violador y lo quieren proteger?”... Sólo puedo decir: sin comentarios. Después de declaraciones como esa, no debería sorprender a nadie que la protesta en el Táchira sea indomable e irreversible. ¿Cómo podría ser diferente? Después de dos años de racionamiento de gasolina a través del chip; de colas hasta de 5 horas para comprar harina Pan, leche, gas; después de detenciones injustificadas de inocentes, de que mandaron a todas las Fuerzas Armadas del país a amedrentarlos y de estas infelices palabras del funcionario que le prometió al Táchira que los haría experimentar lo mejor del chavismo y que, si votaban por él, no tendrían que seguir viviendo que a Pérez Vivas le negaran hasta las bolsas de suero para los hospitales... Después de todo eso, ¿qué más tienen que perder?
Voldemort, Vielma, Maduro y Rodriguez Torres sembraron vientos en ese estado.
Ahora, que aprieten. Porque no encontraran otra cosa que tempestades sin importar que lo llenen de "sapos", como los de la película "La lengua de las mariposas", la cual ilustra cómo estás conductas mandaron al pelotón de fusilamiento a miles de inocentes durante la Guerra Civil española, cuando la gente buena dejó que el miedo le dejara justificar, hacer y permitir cosas muy, muy, MUY malas.
Pero es ese aspecto tristísimo de nuestra situación actual el que abordaremos en la segunda parte de esta entrega, juntando a las mariposas con el llamado Efecto Lucifer.
Mientras tanto, la consigna es resistir. Porque, aunque agendas golpistas y autogolpistas hayan intentado una "salida" tramposa y miles de cadenas fabriquen -desde el gobierno- mensajes, tuits, fotos y videos para hacernos la vida invivible de angustia e impotencia, lo cierto es que el batir de alas de mariposa en el Jardín Botánico de San Cristóbal puso a medio país en la calles, defendiendo su derecho a vivir en SU PAÍS la vida que quiere, las oportunidades que necesita y merece tener.
Recemos porque en esta resistencia pese más el heroísmo, el lado luminoso del Efecto Lucifer.













