Fiel, iconoclasta, amiga, escritora, gerente, tía, hija, hermana, amante… mujer… Estas palabras que me nombran porque decido que lo hagan.
domingo, 7 de diciembre de 2014
LA HABANA EN CARACAS
martes, 21 de octubre de 2014
¿CUÁL COLAPSO?
domingo, 12 de octubre de 2014
... Y AHORA, UNA DE VAQUEROS
martes, 7 de octubre de 2014
CONSPIRACION SYFY
domingo, 28 de septiembre de 2014
Plan de Machete
domingo, 18 de mayo de 2014
DOS SANTOS, UNA PRUEBA
ELIBETH EDUARDO
Hay semanas difíciles. Ya estaba lista para comenzar a escribir bajo el título de "Plan de Machete" - reservado para la próxima semana – cuando el artículo de un amigo me hizo pensar que era prudente retomar una consigna que las circunstancias del país no me ha permitido promover lo
suficiente: "escuche a un chavista y piense como él"… basado en el consejo de Mandela de que "hay que conocer al adversario, estudiarlo para poder vencerlo"… especialmente porque mi amigo sugería considerar la (trampa) de la Constituyente (si… otra vez con eso) porque, según algunas encuestas, un 30% del chavismo estaría de acuerdo con su convocatoria.
No me sorprende. Lo que no entendí es por qué alguien se alegra de eso.
Si tenemos en cuenta que el llamado "chavismo duro", radical,
seguidor de Voldemort y del plan de la patria se mueve, también, entre el 30 y el 33%, podemos pensar que son los mismos tipos. Y ese chavismo es el que quiere que ya no haya ni gobernadores ni alcaldes de la oposición y que nos hace alegrarnos de que Caracas no tenga estadio... ni paredón.
Paradojas aparte, a menos que esas encuestas me juren por este puñado de cruces de que ese 30% chavista que podría apoyar la Constituyente es justo la que piensa de Maduro que "ese tipo es un guevón" y de Cabello que es un grandísimo hijo de p…, ante esa posibilidad, ciertamente, yo sigo pasando. Gracias. Pero no, gracias.
Quizás la mía sea extrema cautela pero no me parece que esa bandera sirva para el fin mayor de ponernos a todos en el mismo lado (ni siquiera dentro de la oposición) pero, sin duda, puede ser útil para radicalizar la polarización que tradicionalmente, ha favorecido al gobierno.
Así que, mientras no sepa que tipo de chavista se plegaria a esa iniciativa, prefiero aplicar aquello de "frente a la duda, abstenerse".
Por si acaso.
EL PRÓXIMO DOMIGO. Pero, mientras todas estas cosas se revolvían ferozmente en mi cabeza sin dejarme dormir, recordé algo que medio país también debe haber olvidado: el domingo que viene hay elecciones. Dos. Y son importantes.
Claro, para los teóricos de la salida o - del mismo director - "Constituyente Now", unas simples elecciones municipales son fútiles frente a la necesidad imperiosa de que reconciliemos al país, de una vez por todas, por siempre y para siempre a través de una asamblea constituyente.
Veamos: ¿por dónde comienzo a argumentar que semejante pendejada no es cierta? ¿Por las desgracias de los amables margariteños que descubrieron que autoridades chavistas, colectivos y mortajas del cielo juntitas bajan? Tarde se dieron cuenta de que, como dicen uno grafittis que comienzan a recorrer la isla: "el hampa Mata, Figueroa".
¿O quizás debamos hablar del Táchira donde se cansaron de que a César Pérez Vivas le negaran hasta la solución salina para los hospitales y ahora tienen que lidiar con la misma falta de recursos más los delirios "magnicidas" de Vielma Mora?
Ni hablar de los zulianos que ya saben que no es preferible un gobernador chavista... ni que sea Arias Cárdenas cuya gestión actual no tiene nada que ver con la anterior, en los días de la república civil y democrática.
Les va mal a las localidades opositoras cuando, por berrinches abstencionistas, pasan a manos oficialistas. Eso es algo que está plenamente demostrado.
Pero, la mejor razón para promover una participación masiva en las elecciones de San Cristóbal y San Diego es la que está de moda: la resistencia civil que mantiene a miles de jóvenes en las calles.
DESOBEDIENCIA. Siempre he creído que la sabiduría popular venezolana es de las más lúcidas, aunque tengamos la mala costumbre de no ponerla en práctica. En particular, siempre me ha gustado ese dicho de chóferes (sin alusiones presidenciales) de que "el carro se conoce en la subida y al chófer en la bajada".
El gobierno - ¿de transición? - entró sorpresivamente en una bajada a partir de febrero, cuando aún celebraba su debatible triunfo en las elecciones municipales.
Desde entonces se ha superado así mismo en su capacidad represiva, excediendo las atribuciones del ejecutivo y dejando en evidencia que estamos en una tiranía pues los dictámenes del TSJ se caracterizan por su arbitrariedad, ilegitimidad e inconstitucionalidad.
En un régimen republicano de verdad, serían nulos en Sala Plena pero, por ahora, esa no es una opción.
Sin embargo, no están del todo locos y no dudo que buena parte de las "patadas de la mesa" de los últimos días sean para exaltar al ala suicida de la oposición que siempre, al sentirse frustrada, se decanta por la abstención.
Sería un fracaso rotundo de las fuerzas democráticas, ya sean las de los partidos políticos como los de la autodenominada "sociedad civil" (que olvida que los partidos TAMBIÉN forman parte de ella) que el gobierno pudiera decir el lunes que la baja participación de votantes en San Cristóbal y San Diego son la muestra de que los venezolanos patriotas de esos municipios rechazan la actitud golpista, fascista, terrorista de esos señores que, por error, eligieron en diciembre y que, con su abstención, le dieron la razón y las gracias al TSJ por destituirlos.
Por los clavos de Cristo...
Es por eso que hay que ser - para variar - serios y responsables en promover el triunfo opositor con una masiva participación en estas elecciones. Y eso sin importar la que creamos o dejemos de creer del CNE.
Si los chamos siguen en la calle a sabiendas de que los van a reprimir, la abstención ya no puede ser un argumento frente al abuso del poder electoral.
Es hora de ser coherentes dentro de la oposición, incluso la radical... aunque sea sólo para variar.
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domingo, 6 de abril de 2014
Efecto MARIPOSA, Efecto LUCIFER (2/2)
Lo primero que diré es que no he leído el libro "El efecto Lucifer: del por que de la Maldad" o "Lucifer Effect: Understanding How Good People Turn Evil" que me parece mucho mejor nombre. También diré que me gustaría tenerlo en papel y no sólo la versión digital que ahora poseo y que no me ha permitido leerla en el Metro o en la cama.
Afortunadamente, este no es un artículo académico y el llamado Efecto Lucifer no sólo está registrado desde que ocurrió el ya famoso experimento de la prisión de la Universidad de Stanford sino que, además, está lejos de haber sido "inventado" por Phillip Zimbardo (http://www.lucifereffect.com).
Por desgracia para la humanidad, los juicios de Nüremberg, la inquisición, la conquista de América (ambas), la Revolución Francesa y hasta el decreto de Guerra a Muerte nos refieren este "fenómeno" de la conducta humana que, para el creador del experimento y autor del libro es "situacional", con motivaciones "grupales" y refuerzos "sistémicos".
Por fortuna, repito, esto no es un escrito académico. No tengo que confrontar la aproximación de Zimbardo. Tampoco contrastarla con otras posibilidades o teorías. Ni siquiera tengo que estar de acuerdo. Sólo tengo que decir que, nunca como hoy en Venezuela es una mala noticia saber que las personas buenas pueden hacer cosas terribles. Inauditas. Aberrantes. Aterradoras.
Y es que, sin duda, es mucho más fácil creer que esas cosas pasan por simple maldad.
¿Y SABÍAN QUÉ NO ERAN DELINCUENTES? En realidad, la angustia me llevó a buscar información sobre indefensión aprendida. Esas palabras en Google me devolvieron, directamente, referencias sobre este libro. Hay muchas. La primera que leí me resultó una epifanía que respondía y redirigía mi ansiedad y mi necesidad de explicaciones.
En la mañana, al referirle a mi cuñada me preguntó justo lo que indica éste intertítulo y, además, le costó entender por qué le decía que saber que todos allí estaban como voluntarios era irrelevante.
Pero su sorpresa cuando se lo dije, en cambio, era significativa. Esa pregunta, en apariencia lógica y de rigor, dejaba ver uno de los aspectos más perturbadores del "experimento": señalamos con horror a los abusivos y olvidamos a los que permitieron que ocurrieran las cosas, por un lado, y los que los JUSTIFICARON por el otro. Quizás no lo aplaudieron, pero seguro lo racionalizaron.
Visto así, lo más grave de esa pregunta es que, al parecer, siempre habrá algún grupo al que no sea "tan malo" someter a tratos crueles e inhumanos. Esclavos, mujeres, indios, negros, budistas, herejes. Delincuentes. Enemigos. Opositores fascistas... Colectivos.
Y, en este punto, el infierno en la tierra que llamamos "genocidio" se hace natural y - casi- lógico.
Por los clavos de Cristo...
CONDUCTISMO AVANZADO. No obstante, para mi el mayor horror del Experimento de la prisión de Stanford no está en los agresores y sus cómplices "inocentes", como el personaje conmovedor, maravilloso y perturbadoramente indiferente que le dio el Oscar a Kate Winslet en The Reader.
No. Quienes más me duelen son los oprimidos quienes, gracias al azar, se hermanan con los perritos de Pavlov y los que creen que saldrán de abajo gracias a la lotería y otros juegos que dependen de la diosa Fortuna.
Y es que entre los presos (los oprimidos) aparecen los delatores, colaboracionistas, lame botas o "sapos", detestados con todos sus nombres y variantes por todas las culturas. Pero ellos, tampoco, son los malos del cuento.
Ellos creen, debido al azar y la arbitrariedad de la asignación de premios y castigos, que se pueden salvar del horror. Salir beneficiados. No perciben que todo el "sistema" está desarrollado para que crean eso. No importa lo que hagan o dejen de hacer, siempre estarán jodidos.
El "experimento" nos muestra la fase superior de la indefensión aprendida que desarrollaron los perritos de Pavlov. ¿Los recuerdan? Al no saber qué tenían que hacer para evitar los castigos, se quedaban parados recibiendo los corrientazos. Resignados. Indefensos. Cansados de tratar de hacer lo mejor para ellos, fuera lo que fuera.
Aprendieron estos canes la gran consigna de los totalitarismos que, magistralmente, recrea Gene Roddenberry en la voz de los Borg de Viaje a las Estrellas: "la resistencia es fútil" (http://t.co/I6qj1iEZ).
En esa fase superior, los oprimidos se convencen de que es preferible tratar de ganar misericordia, paz, una casa o una tarjeta de abastecimiento con descuento al ponerse del lado del opresor. Para evitar el dolor, se aferran a la superstición. Se colocan, también, entre los que justifican el abuso. Si no te metes en vaina y los dejas hacerle a "los otros" esas "cosas", vas bien...
Ese, para mi, es el aspecto más aterrador del "experimento" de Zimbardo porque estoy segura que es una lección que el G2 aprendió de los soviéticos. La mayoría de nosotros suele olvidar que los perritos de Pavlov también eran rusos y sus hallazgos alimentaron a sus cuerpos de "inteligencia".
Pero Zimbardo nos recuerda que resistir al "sistema", la "situación" y los "grupos" es posible. Si no lo fuera, el efecto Lucifer hubiese logrado nuestra extinción hace milenios. No hubiese santos ni héroes.
Ni hombres como Mandela, que lograron ser mejores de lo que parece posible, aunque su mérito, en realidad es ser humanos. MUY humanos: empáticos y capaces de entender, de respetar (más que tolerar) el dolor y miedo de esos "otros" a los que deberían odiar.
Como bien dijo García Marquez en su discurso al recibir el Nobel: "nuestra respuesta a la muerte ha sido siempre la vida" ( http://bit.ly/1lCrdDc ). Así lo hizo Alemania. También Sudáfrica. Las otras "salidas", en realidad, son fosas comunes.
Sí, rechazar el totalitarismo, el miedo, el odio, la derrota, la maldad y la locura es agotador. Pero, también, un imperativo categórico. Resistir hasta vencer. No queda otra.
Y es en este punto en el que me da fuerzas para seguir recordar una luminosa frase del filósofo que los nazis usaron como excusa para su delirio asesino. Decía Nietzsche que "hace falta llevar caos por dentro para dar a luz una estrella danzante".
Del caos - no del orden - nacen las estrellas...
NOTA: Las fotos son del ojo virtuoso de Alfredo Sainz Blanco en algunas de las batallas en Chacao
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lunes, 17 de marzo de 2014
Efecto MARIPOSA, Efecto LUCIFER (1/2)
ELIBETH EDUARDO
Para muchos, la idea de que en Venezuela estamos desde el 12 de febrero, día de la Juventud, en presencia de un potente, paulatino, seguro y total derrumbe de nuestro mundo tal como lo conocimos en estos últimos 15 años es tan innegable que casi nos recuerda las imágenes catastróficas que nos muestra Christopher Nolan en la película El Origen. Como si la pesadilla comenzara a colapsar porque, creemos, muchos de los soñadores están comenzando a despertar.
Incluso, al escuchar conversaciones entre partidarios moderados o radicales del gobierno se percibe la angustia de sentir que, aunque sean "cuatro riquillos molestando", pareciera que la única forma de evitar que sigan saliendo como cucarachas es "matarlos a todos"... Expresión que, por cierto, es la que usan los opositores moderados o radicales cuando piensan tanto en los colectivos motorizados como en los GNB y PNB que reprimen las protestas y, por supuesto, por los G2 "infiltrados" en nuestras instituciones y fuerzas de orden público.
No hay ni que mencionar que esta infeliz coincidencia nos coloca a muchos al lado de Maritza Izaguirre, quien se preguntaba recién en el programa de César Miguel Rondón (@cmrondon) cómo era que la democracia habia perdido al país.
Me gusta pensar que para la mayoría de nosotros la pregunta de hoy no es cómo o por qué perdimos al país sino cómo paramos la matanza y lo recuperamos...
LA LENGUA DE LAS MARIPOSAS. Es curioso, sin embargo, que la mayoría no sepa o haya olvidado completamente la chispa que incendió la pradera justo en los estados que se ha convertido en el estandarte de la resistencia en las calles de Venezuela. Y es que en esos dos estados el comienzo de esta tragedia fue casi 10 dias antes en un suceso fortuito que nos recuerda lo que se dice del Efecto Mariposa: el revoloteo de las alas de este insecto en Caracas ocasionara el extravío de un avión en Malasia... O un terremoto en Chile más temprano que tarde.
Así, aunque pocos lo sepan y recuerden, este muy largo mes comenzó cuando el martes 4 de febrero hubo una protesta en ULA Táchira porque el día antes hubo un intento de violación en el Jardín Botánico de esta institución. Esa protesta en contra de la inseguridad fue reprimida con extrema crudeza, causando destrozos en las ventana de la Facultad de Farmacia.
En vista de la represión, al día siguiente había fuertes protestas en Mérida que, además de reclamar la inseguridad, pedían un viraje en la polItica del gobierno que se resumía en: "NO + muertes, robos, represión, colas para comida".
Sí, la agenda que después se impuso en el país inició en Mérida para, luego, cederle el paso al reclamo para la liberación de los detenidos en San Cristóbal que fueron enviados a la cárcel de Coro.
Hay más: el país también olvidó las infames declaraciones del gobernador Vielma Mora cuando trataba de "quedar bien" con el intento de violación y "justificaba" el envió de cuatro pendejos a Falcón por atacar "a su familia" en un edificio donde no vive nadie aunque se llame Residencia del Gobernador.
“Estamos buscando a la estudiante y queremos que vaya al médico forense y ponga la denuncia ante la Fiscalía. Estamos esperando que salga la dama. Hay algo complicado allí: en Venezuela la autonomía universitaria es como tocarle la cara al Niño Jesús y allí (el Jardín Botánico) nadie puede entrar. Y ahora viene mi pregunta: ¿a quién están protegiendo? ¿Será que conocen a los violadores de la muchacha... si es que hay un violador y lo quieren proteger?”... Sólo puedo decir: sin comentarios. Después de declaraciones como esa, no debería sorprender a nadie que la protesta en el Táchira sea indomable e irreversible. ¿Cómo podría ser diferente? Después de dos años de racionamiento de gasolina a través del chip; de colas hasta de 5 horas para comprar harina Pan, leche, gas; después de detenciones injustificadas de inocentes, de que mandaron a todas las Fuerzas Armadas del país a amedrentarlos y de estas infelices palabras del funcionario que le prometió al Táchira que los haría experimentar lo mejor del chavismo y que, si votaban por él, no tendrían que seguir viviendo que a Pérez Vivas le negaran hasta las bolsas de suero para los hospitales... Después de todo eso, ¿qué más tienen que perder?
Voldemort, Vielma, Maduro y Rodriguez Torres sembraron vientos en ese estado.
Ahora, que aprieten. Porque no encontraran otra cosa que tempestades sin importar que lo llenen de "sapos", como los de la película "La lengua de las mariposas", la cual ilustra cómo estás conductas mandaron al pelotón de fusilamiento a miles de inocentes durante la Guerra Civil española, cuando la gente buena dejó que el miedo le dejara justificar, hacer y permitir cosas muy, muy, MUY malas.
Pero es ese aspecto tristísimo de nuestra situación actual el que abordaremos en la segunda parte de esta entrega, juntando a las mariposas con el llamado Efecto Lucifer.
Mientras tanto, la consigna es resistir. Porque, aunque agendas golpistas y autogolpistas hayan intentado una "salida" tramposa y miles de cadenas fabriquen -desde el gobierno- mensajes, tuits, fotos y videos para hacernos la vida invivible de angustia e impotencia, lo cierto es que el batir de alas de mariposa en el Jardín Botánico de San Cristóbal puso a medio país en la calles, defendiendo su derecho a vivir en SU PAÍS la vida que quiere, las oportunidades que necesita y merece tener.
Recemos porque en esta resistencia pese más el heroísmo, el lado luminoso del Efecto Lucifer.
domingo, 9 de febrero de 2014
¿LA SALIDA?
Las consecuencias de la guerra económica que el gobierno le ha declarado al país están en la calle en la forma de colas, buhoneros que venden caro y anaqueles vacíos de los productos que venden los informales.
Lamentablemente, la ideología dominante de los hijos del petróleo (Rubén Dario Gil dixit) que están en Miraflores, La Campiña y sus alrededores les permite creer que es la derecha y no sus propias acciones las que nos tiene en esta crisis.
Es curioso que le den tanto poder al "enemigo". Quizás porque es la forma de amortiguar la disonancia cognitiva que produce ser el país petrolero con los peores resultados del mundo. Tiene que ser una conspiración muy poderosa...
Y, en realidad, lo es: el Estado lucha por arrebatar todo el bienestar de la faz del país creyendo que, distribuyendo una riqueza que no produce, nos igualará a todos en la felicidad que dan las cosas simples dela vida.
Y es que, como dice el dicho, de buenas intenciones está empedrado el camino que conduce a los infiernos...
TAL PARA CUAL. Pero la ilusión de petróleo y su inmunidad contra la miseria no está sólo en el lado del gobierno. En el fondo, a la oposición le cuesta serlo porque tampoco entiende por qué el modelo no funciona. Le horroriza saber que, si fueran gobierno, también tendrían que devaluar.
Así como el chavismo cree en la "guerra económica", la oposición DE VERDAD piensa que al parar los regalos al extranjero y "dejar producir" al sector privado todo estará perfecto. Sin devaluación. Sin ajuste.
Otras buenas intenciones que no llevan a ninguna parte...
Un ejemplo de este voluntarismo ignorante y terco es el - insensato - llamado a una Constituyente.
No es extraño que el gobierno lo deje correr y no se oponga. Intenta ver si somos tan tontos como para resolverle el problema de hacer una convocatoria que le permitiría hacer las reformas constitucionales que Voldemort no logró hacerse aprobar. Esos cambios que permitirán igualar nuestra constitución con la cubana y desterrar los elementos de la República que aún tenemos como defensa.
Ganar una constituyente le permitirá decretar las comunas y derogar vía asambleas tumultuarias el derecho a existir de los disidentes que es, a fin de cuentas, la razón de ser de las democracias verdaderas: la defensa de los derechos PARA TODOS..
LA VERDAD. La salida, ciertamente, está en renovar las instituciones del Estado, colonizadas por el fascismo bolivariano-castrista.
Pero la constituyente no es la manera más fácil ni segura de hacer ese cambio.
La energía que parecen dispuestos a invertir en lograr una elección que, en este momento, perderemos sin duda debería estar dedicada a: 1) ser una mayoría real y tan contundente como ha sido el chavismo hasta ahora aunque, quizás, debamos conformarnos con ser menos grandes. Pero necesitamos medio millón de votos de ventaja, saque lo que saque el gobierno. No sé si eso son cinco o diez puntos. Pero es lo que necesitamos.
Eso significa contar con el apoyo de el 60 ó 65 por ciento del país, No menos.
2) Recorrer de nuevo todos los pueblos para ver dónde están los municipios que pueden ayudarnos a revertir el sistema que le da más diputados al que saca menos votos. O usar ese sistema a nuestro favor detectando los municipios que requerimos ganar.
Es decir, debemos recordar que no ha habrá cambio sin convencer a parte del chavismo de que el sistema actual nos traerá A TODOS la misma ruina y miseria que disfrutan los cubanos. Ni más ni menos. Sólo eso.
3) Recordar que la SALIDA no está ni en Altamira ni en El Cafetal sino en Tucupita, Guasdualito, Carapita, Antímano, los Valles del Tuy y el 23 de Enero.
Y en la UNIDAD: única posibilidad de que lleguemos a dónde no estamos sin perder lo que somos.
Sin unidad no hay alternativas reales. Tampoco esperanzas.
Sin ella no ha salida que no deje de ser un ayuda para el gobierno como bien lo ha demostrado todo lo ocurrido esta semana que comenzó con el desmonte de cuadros opositores en Nueva Esparta y avanza en hacer lo mismo en Mérida y San Cristóbal.
Todo gracias a mentiras e infiltrados que le permiten al Gobierno quedar bien frente a los "violentos" que destrozan con molotov edificios oficiales; hieren con piedras a policías regionales y hasta "retiene" para "negociarlo" a un funcionario del Sebin.
¿La salida? Ni de vaina.
A menos, claro, que lo sea para el gobierno...
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domingo, 2 de febrero de 2014
ECONOMIA DE GUERRA
La primera vez que escuché a Voldemort increpando a todos que había que bañarse con el agua equivalente a un sólo tobo y un máximo de 3 minutos, me pregunté si sabía lo que hacía.
Me parecía que no tenía sentido que hablara de escasez en esos niveles porque era reconocer una falla de su gestión que ocasionaría penurias a la gente.
Luego me di cuenta que siempre podía (y lo hizo) argumentar que la causa de la crisis era que no se habían hechos las inversiones necesarias en los gobiernos anteriores, sin explicar por qué SU GOBIERNO no lo había hecho.
Pero, sobre todo, el gran arma de Voldemort en estos casos era el SABER que sus votantes no tienen mucho más de un tobo de agua. Muy pocos contaban con agua de tubo y esos, seguramente, no se verían afectados por la restricción.
Era la clase media la que tendría que acostumbrarse a las nuevas condiciones.
Porque ya en ese momento había iniciado la guerra económica.
PRODUCCIÓN DE ESCASEZ. Es curioso que sólo Henrique Capriles y Jorge Roig hayan reconocido aunque no insistido en lo que es una verdad ya evidente: la guerra económica existe y la declaró el gobierno contra el país.
Por ello hemos perdido miles de pequeñas, medianas y grandes empresas; millones de empleos y, la que es peor, líneas completas de producción de productos que ahora hay que importar.
La guerra económica contra la empresa privada ha ocasionado cientos de expropiaciones convirtiendo fábricas antes productivas en empresas "socialistas" que no logran sino dar pérdidas, contribuir a la importación masiva y a la escasez de productos que van desde el café de Fama de América y la leche pasteurizada Los Andes hasta el cemento, el hierro y el acero para las cabillas, por ejemplo.
Gracias a la imprevisión, fallas de mantenimiento y falta de seguro, la lista se extendió - ¡por dios santísimo! - hasta la gasolina, aumentando la "escasez" de divisas que nos tiene sin dinero para aerolíneas, medicamentos, alimentos y hasta papel periódico.
LA DEFENSA. Se ha dicho que la oposición no responde con asertividad a las acciones del gobierno y que no tiene discurso.
Probablemente el problema es que muchos sectores de la oposición coinciden con el discurso de izquierda que "esgrime" el gobierno.
Lo importante es retomar lo que fue el discurso de la enmienda y otros triunfos: recordar que el socialismo "real" o cubano acaba con la empresa y la propiedad privada garantizando la miseria para todos, como comenzamos a ver inexorablemente.
La falta de dólares es el comienzo del tobo para todos: la cola de Mercal (que la clase media permitió sin empacho) ahora recorre la patria.
Recordemos que en 10 años los que no tienen tarjetas de crédito tampoco han tenido derechos a comprar dólares. Es seguramente por ello por lo que el chavista pobre no entiende nuestros gimoteos ante la actual devaluación y restricciones de cupos. Nadie extraña lo que no ha perdido y nunca ha tenido.
Recordar esto y hacer suyos nuestros problemas es el primer paso para que trabajemos por una patria próspera para TODOS.
Ese es el camino y la salida para volvernos mayoría y expulsar el actual régimen.
Todo lo demás está condenado al fracaso y apuntalar a nuestros a verdugos.
Como hasta ahora.
Sent from my BlackBerry® smartphone
domingo, 12 de enero de 2014
Gracias a Mónica
Quienes me conocen saben que no veo telenovelas ni sigo el Miss Venezuela. Creo que es algo que nunca hice.
Supe que había una telenovela que trataba el tema del asperger pero sólo después de su entierro descubrí que fue su protagonista la víctima de la violencia criminal que conmovió al país durante esta semana: Mónica Spear.
Quiero atribuir a mi ignorancia sobre ella el que me sorprendió la conmoción ocasionada por su homicidio y el de su ex esposo en la autopista que va de Puerto Cabello a Valencia.
Mayor impresión me causaron las reacciones que mostraban indignación por la tristeza que recorría las redes sociales; estados y cadenas de pin y hasta de SMS.
Sobraron los intentos de explicaciones para ambos tipos de reacción. Así, @mturreiztieta se preguntó en Twitter: "¿Por qué la conmoción social? Una ex Miss #Venezuela y actriz de novelas. Este asesinato toca los tuétanos de la idiosincrasia venezolana".
Confieso que no estoy segura de que esa afirmación sea exacta.
También hubo una respuesta indignada por parte de los profesores del Pedagógico de Caracas y, en general, de la comunidad universitaria por el asesinato de Guido Méndez y su progenitora en un apartamento de Casalta III.
Con todo, esa indignación no logró apagar ni igualar el impacto del crimen que dejó huérfana a la hija de cinco años de la pareja Spear-Berry y que resultó un factor determinante en el impacto del caso en la opinión pública.
NO HAY INTOCABLES. Muchos reclamaron que el crimen de Casalta no tuvo la misma cobertura que el de Spear, por esos temas de la jerarquización periodística que resultan injustos.
Esas que explican que el gobierno pida la "despolitización" del caso de la Miss Venezuela 2004 o, lo que es lo mismo, que se trate como los muchos otros que ocurren todos los dias. Como uno más de la estadística de Patria Segura, esas que oficialmente han disminuido según el ministro Rodriguez Torres.
Y es allí donde la prensa internacional ayuda. No todos los dias matan a una estrella latinoamericana mientras hacia turismo en su propio país. El más "chévere" de todos según el ministro Izarra.
Aunque no soy de las que creo que el lobby chavista en el exterior ha logrado esconder la guerra civil de baja intensidad que se desarrolla en el país y que en 2013 ocasionó casi 25.000 homicidios, la respuesta popular e internacional descolocó al gobierno e hizo a Maduro desmentir las mentiras dichas hasta su muerte por Voldemort: "paren la matanza" es una confesión de fracaso que ya no precisa de pruebas.
Es el reconocimiento ante el mundo y a los más tercos chavistas de lo que la oposición política y social viene señalando desde hace dos lustros: la revolución bonita es el imperio del hampa y debe ser desinstalada del poder, de nuestra cultura. De nuestra vida.
Aunque le duela al gobierno, en el exterior no se entiende que sea necesario hacer turismo con guardaespalda como se ha dicho que dijo - no me consta - la ministra de comunicación.
Y eso sin que se recuerde que en esa misma autopista mataron en febrero del 2012, con un día de diferencia, al hermano del actual director del Cicpc y al jefe de la policía del estado Guárico.
Sin embargo, el hecho de que una figura "conocida y amada" como Mónica Spear no lograra la misericordia del "hombre nuevo", significa que el resto de nosotros estamos perdidos.
Por ello creo que la respuesta masiva apunta a la suma de todos los miedos y las rabias.
LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ. Siempre he coincidido con Ruth Capriles en que nada muestra mejor la pequeñez de los problemas personales frente a las grandes tragedias colectivas como esa secuencia en "Lo que el viento se llevó" en que Scarlett O'Hara sale a buscar un médico que le salve la vida a su rival quien tiene un parto complicado. Se le ve, desesperada, preguntar por un doctor le a los soldados heridos que encuentra a su paso.
La toma de la cámara se abre y vemos primero que toda la calle está llena de cuerpos entre heridos y muertos. Se abre más para que nos demos cuenta que son cuadras y cuadras - casi una ciudad completa - llena de los soldados victimas de la guerra de secesión.
En ese punto, sabemos que ningún médico va a llagar a salvar a una mujer, por rica que sea, que está muriendo en un parto.
El asesinato de Mónica Spear y Thomas Berry parece haber logrado el mismo efecto: que la gente deje de pensar que la inseguridad es un problema estadístico o personal para que la veamos como una realidad que el gobierno debe reconocer y asumir. O, al menos, que cargue con la culpa de armar al malandraje sin pensar en las consecuencias.
Que el pueblo chavista vea a sus artistas favoritos pidiéndole al gobierno que pare la matanza de TODOS los venezolanos impide que éste se siga haciendo el loco.
Finalmente, Voldemort y sus herederos parece que van a comenzar a cargar con los muertos que ha ocasionado la - irresponsable y criminal - revolución chavista.
Eso es algo que el país habrá de agradecerle a la desdichada muerte de La Mujer Perfecta.
Que así sea.
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domingo, 29 de septiembre de 2013
VOLDEMORT, el führer
Gracias a HBO tuve el gusto de disfrutar de nuevo de esa estupenda película que es Harry Potter y las Reliquias de la Muerte II. Ver de otra vez la "Batalla Final" y el asedio sobre el colegio de magia me hizo pensar lo grabado que está en el imaginario inglés el bombardeo sobre Londres ocurrido durante la segunda Guerra Mundial y, con ello, recordé lo mucho que me impactó la versión de los totalitarismos de izquierda y derecha que hace J.K. Rowling en el quinto de sus libros, La Orden del Fénix.
Eso a pesar de que, inicialmente, el objetivo del personaje de Harry Potter puede haber sido mostrar que la fama no es tan fabulosa como puede parecer - algo típicamente inglés - así como la fría crueldad del abandono y maltrato de niños que puede esconderse en cualquier casa suburbana sin que nadie intervenga.
Es una de las cosas por la que me gustan los autores ingleses: suelen ser muy elegantes en desnudar las miserias de sus sistema de clases sin que parezca que lo están criticando.
Debe ser un talento que desarrollaron gracias a la monarquía.
MADUREZ Y LIBERTAD. Alguna vez vi una entrevista con la señora Rowling en la que hablaba de Harry como su alter ego: la parte de ella que lograba salir de la normalidad y vivía la experiencia de que todos supieran su nombre... en otra vida. En otro mundo.
No obstante, en la medida en que la historia y los personajes se desarrollaban y tuvo que hacer real a El-Que-No-Debe-Ser-Nombrado, así como construir el conflicto entre el bien y el mal que Harry y Voldemort encarnan, el problema de la libertad y de los odios fue delineando un tirano totalitario, megalómano, cruel y delirante, acomplejado y cobarde, empeñado en lavar con sangre la mancha racial en la suya que considera la causa por la que el mundo no reconoció, sin esfuerzo ni duda, su portentosa grandeza a las primeras de cambio.
Hay que suponer que el encanto que la autora le atribuye a Tom Ryddle antes de que se transforme en un monstruo es el mismo que hechizó y llevó a un pueblo culto, con temor de dios y trabajador como el alemán a cometer el primer gran genocidio del siglo XX que, por desgracia, tuvo muchos.
Y es que, cuando se trata de exterminios, más de uno es demasiado. El eufemismo "acto de genocidio" usado por las Naciones Unidas para disimular la tragedia de Ruanda no puede menos que horrorizarnos por su cobardía.
EL ENEMIGO. Rowling hace un trabajo estupendo mostrándole a los jóvenes como el pensamiento único, el control de los medios, la intolerancia y el querer decir que un grupo de gente merece más que otros es el camino al sectarismo, la segregación, persecución y, finalmente, a la guerra, el peor de todos los enemigos.
Su trabajo nos deja la enseñanza de que hay que sospechar de cualquier régimen que pretenda transformar a las escuelas en cuarteles donde solo una visión del mundo es posible. Que hay que resistir con todas las fuerzas disponibles a cualquier gobierno que impida a sus ciudadanos levantar la mirada y la voz sin temor a ser perseguidos, apresados, torturados. Destruidos. Finalmente, que hay que combatir cualquier intento por suprimir la libertad de elección por la autocracia de los mejores... pues siempre existe la duda de la validez de los criterios con los cuales se establece dicha supremacía.
A la señora Rowling hay que agradecerle que, aunque no fuera su intención, creó un mundo en que las nuevas generaciones saben por qué Hitler, Stalin, Mussolini, Mao, Castro, Milosevic y Chávez son una amenaza para el bien de todos, la encarnación de un mal que todo lo ocupa, sin importar cuántos seguidores tengan ni que tan atractivos resulten sus discursos de cómo hay que construir un mundo que responda a los sueños que deliran en sus cabezas.
Ellos, sus lugartenientes, testaferros. herederos y quienes pretenden seguir sus pasos y ser como ellos son el enemigo. Siempre lo fueron. Siempre lo serán.
Sólo hay que aprender a reconocerlos.
Y combatirlos. Porque la otra gran enseñanza de JK es que el "elegido" somos todos.
Porque al mal absoluto hay que combatirlo en equipo pero como si fuéramos uno: derrotando al miedo y la comodidad en nosotros y sin rendirse jamás.
Armados de templanza hasta la batalla final.
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domingo, 22 de septiembre de 2013
MISIÓN COLAPSO
Puede que sea ingenua, pero creo que Maduro tiene buenos asesores. Quizás los mismos que tenía Voldemort. Lo que no les mejora es la suerte a los consejeros de que sus clientes les hagan caso en algo más que recetas cosméticos o mediáticas, efectistas y de corto plazo como la idea de tener un Twitter en inglés que (sin duda) estará mejor escrito que el que está en español por el hecho simple de que Nico no va a colocar ni un letra en esa cuenta.
El que Maduro no tenga la capacidad de darse cuenta de que no es el Papa y, por tanto, le queda mal tratar de hablarle a otros en un idioma que no entiende muestra que sus asesores le dan por su lado en eso de creer que él debe "preservar" el legado del difunto, como si el liderazgo fuera endosable.
Es claro que, sin ser malos, tampoco son los mejores ni están dispuestos a perder al cliente con una dosis excesiva de verdad.
Aunque, para mi, la explicación de cosas como esa están más en los consejeros políticos que en los profesionales.
HABLEMOS DE "INTELIGENCIA". Siempre le reconozco al G2 que aprendió bien de los rusos no solo la "técnica" para grabar impunemente sino, también, todo lo que la sicología soviética logró demostrar que funcionaba en control de la conducta individual y colectiva.
En este punto, es bueno recordar que los perritos de Pavlov eran rusos... y que la indefensión aprendida fue parte de esos descubrimientos: cómo lograr que los sujetos se "acostumbren" a vivir en permanente sufrimiento.
Dicho esto, me causa especial satisfacción cuando sus fórmulas lucen inadecuadas para la idiosincracia venezolana o completamente absurdas y anacrónicas como los 1500 planes de magnicidio y golpes de estado que han denunciado tanto Voldemort como Maduro, sin contar la insistencia en culpar de todo al "imperio", olvidando que es el mismo que nos compra petróleo y nos vende gasolina y alimentos para que el país no se detenga. O sea.
No obstante, el epítome se encuentra en la denuncia actual del plan de Colapso Total que demuestra, en más de una manera, que el gobierno se quedó sin argumentos que no lo dejen como los ineptos que ya es claro que son.
CONTROL DEL ENEMIGO. Si el magnicidio era increíble, los planes del imperio aburridos; el combate a la corrupción una burla descarada y el electricidio parecía un chiste, el develar un plan para el "Colapso Total" del país es una de esas ocasiones en que uno sospecha que el G2, en realidad, trabaja para la oposición.
Porque, si algo parece imperar en todos y cada uno de los rincones del país es la creciente sensación de caos o, dicho en buen venezolano, de que esto se lo llevó quien lo trajo.
Además, hace rato dejó de ayudar (si alguna vez lo hizo) aquello de "... pero tenemos patria": a nadie consuela esa salida si no consigue leche, queso, harina pan, carne, pollo, papel sanitario, jabón, pasta de dientes o, peor, si no le alcanza el sueldo para comprarlos cuando los consigue. La gente lo sabe: eso no es patria sino escasez y pelazòn.
No sorprende, entonces, que el gobierno este haciendo hasta lo indecente para controlar a los medios de comunicación. En la lógica del G2, el problema no está en el gastado cuento de la amenaza imperial. No.
Para ellos ese cuento sigue funcionando sí, y solo sî, se le reproduce en las condciones de Cuba o de la URSS donde la escuela y los medios estaban perfectamente alineados en decir que todo es perfecto. Sin derecho a pataleo, a dudar o discutir.
El problema esta en la terquedad de una realidad que no se deja esconder con discursos ni cadenas de todos los ministros.
La peor complicación que tendrán que resolver los genios del gobierno y el G2 es la de explicar cómo es que no los está derrotando el enemigo sin que haya ni un preso a quien culpar del despelote general: los apagones no paran. Los pranes se reproducen al igual que los crímenes violentos y los precios siguen subiendo.
El plan Colapso Total está funcionando y acorralando al gobierno.
Y, si es así, es claro que Maduro y su equipo, pasando por todo el Alto Mando, son unos ineptos. Sin discusión y, además, confesos.
Ni el Noticiero de la Verdad podrá, por mucho que lo intente, desmentir eso.
Que recen, entonces, porque el "enemigo" sea quien sea, no los rete y les diga: "ríndanse".
Capaz que, si lo hacen, ganan un referendo.
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